Quam “La otra cara de la publicidad…”

Si alguien me preguntara qué me parece la campaña de Quam, le diría que pienso que está toda mal. ¿Cómo “está toda mal”? ¡Pedante! ¡Soberbio! ¡La publicidad no es una ciencia exacta! En todo caso debería ser “a mí no me gusta”.

No. Error. Está mal. Si me gusta o no es irrelevante, porque no soy el target. Y ese es el problema: le está hablando a señores maduros como yo -aunque a ellos me los imagino de traje-, cuando debería hablarle a pendex*.

¿Y por qué digo que no le habla a los pendex si tiene unas imágenes re-locas? ¿No será que no la entiendo por eso mismo?
Las imágenes son lo de menos. El tema pasa por el mensaje que “baja” esas imágenes supuestamente delirantes (en realidad, más que grotescas dan viejas, porque parecen de ImageBank): “La otra cara de la telefonía móvil”.

¿Es ese un mensaje loco? Pienso que no: también suena antiguo y racional. Lo contrario a lo que se esperaría de una campaña apuntada a un público teen. Es una expresión casi para clientes corporate. De hecho, no desentonaría en una campaña para un segmento alto, o no lo haría tanto como debería si estuviera bien hecha. En definitiva: por más que exprese un concepto, no lo transmite por la simple razón de que no lo tiene.

Por eso creo que, si no da un giro en su comunicación, Quam está destinada a fracasar porque no se está comunicando con su target (imaginen cómo conecta con el teen promedio la frase que expresa el concepto): algo imperdonable para una marca que, valga la redundancia, debería tener dominio total en materia de comunicación.

*Según Wikipedia, Quam es re canchera: no posee centros de atención al cliente físicos, sino que brinda soporte netamente digital, ya que está enfocado a un público joven.

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