La profesión se fue al carajo?

Frase Cobain

“Y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente”. (Línea extraída de la carta de “despedida” de Kurt Cobain)

Estos últimos años, escucho de parte de muchos colegas y amigos la siguiente frase:

“La profesión se fue al carajo”. Esta expresión puede querer decir demasiadas cosas, todos tienen (tenemos) nuestra listita de motivos (más o menos coincidentes) que la justifican.
La entrada es gratis, la salida…vemos…

  • No hay hora de salida… Por qué esto es así?, en serio pregunto… en cualquier otro rubro esta variable sería entendida como “incompetencia”, “inoperancia”, “ineficiencia”, etc. O sea, con cualquier palabra que defina que una empresa no puede terminar con la tarea asignada en un tiempo determinado.
  • No es una excepción, es la regla y no solo eso, hay un regodeo con eso, un placer oculto (al principio y en los más púberes) en quedarse trabajando hasta cualquier hora y encima, gratis. Hay un ley no escrita que dice que soñar con cobrar una “hora extra” es una herejía, por qué?
  • Trabajás muchas horas por que tenés demasiado laburo o porque no aprovechás bien el tiempo?
  • Estás resolviendo encargos que necesitan más días de ejecución o estás arreglando cagadas que se mandó otro en alguna parte del proceso?
  • La agencia vive tomando pedidos en tiempos ridículos para su concreción? Por qué?
  • Hay una bajada de línea d los directivos que hay que decir siempre que sí a determinado cliente o el que dice a todo que sí es una persona que no tiene ni idea de cuanto se tarda en hacer eso que le están pidiendo?
  • Cada vez que te vas a la facultad o a un curso o a un partido de algo a las 20hs. Te vas con culpa como si estuviese mal hacer algo que no sea trabajar? Abandonaste alguna actividad por no poder tener certezas d cuanto tiempo libre tenés en tu semana?
  • LLegás a la agencia a las 10, boludeás en Facebook y Twitter hasta las 11:30hs y te querés ir a las 18hs?
  • Pasás un brief inentendible y el diseñador se tiene que quedar hasta las 22hs. Porque esos ajustes tenían que estar para el día?

Hay para todos y de todos los colores…

Gordura o hinchazón?

Si partimos del hecho de que no se paga (el tiempo extra) porque no se está cumpliendo con un plazo acordado y los encargos nunca se toman un tiempo lógico de ejecución, la trampa es perversa, a tal punto que la alimentamos hasta convertirla en un rasgo característico de nuestra industria.
Como tuve la suerte de estar en casi todos los peldaños del proceso, digo sin temor a equivocarme que lisa y llanamente, se trabaja así porque hay una ineficiencia atroz, porque no hay ningún respeto por el otro, porque no le importa absolutamente a nadie que cada persona adentro de una agencia tiene una vida propia, en la cual hay que hacer otras cosas.

El cliente pide, la agencia le dá. No importa la lógica, no importa la verdad, siempre habrá un grupo de gente con ganas de colgarse unas medallas dispuestas a cumplir con el deber. Más allá del amor a la profesión (que todos tenemos) y hasta a la agencia en la que se trabaja, cuando esta manera de operar es sistemática, sin eufemismos: es una cagada, sobre todo si nunca es recompensado.

El cliente paga mal, la agencia acepta porque tiene que trabajar. Ajusta en sus empleados quienes necesitan trabajar, pero además se encarga de poner las zanahorias apropiadas delante del carro de todos los chicos/as que arrancan en la profesión, vendiéndoles el “glamour” que disfrutan solo unos pocos (la Ley de Pareto aplica bárbaro). Mientras tanto la mayoría de los estudiantes en las escuelas viven pensando más en tener un León en la repisa que en aprender a sacar un concepto, compraron el look, la pose “palermitana” y el hype. Mucho más cerca de Ramiro Aguijis que de Bayala.

El Top Forri:

Por otro lado, y lo que es cruel es ver publicadas una vez por semana estadísticas de facturación, interestelar, global, regional, local y hasta barrial. Todas las agencias se esfuerzan en mostrar que son las que más crecieron, lo que en los barrios llaman jugar a ver “quien la tiene más grande”.
A quienes quieren impresionar? Al anunciante (que no lee esos medios)? o a los que trabajamos en esas agencias y escuchamos el lamento cada vez que nos sentamos a charlar con algún CEO o DGC?
Leemos rankings de facturación, de cantidad de premios acumulados, posición en la red, fusiones, adquisiciones, movimientos de personas de una agencia a otra (casi como romances de la farándula), cantidades de entries en número y en dinero… pero “no hay plata”, “cualquier agencia te roba una dupla por unos pocos pesos”, “lo que marca el sindicato no tiene nada que ver con la realidad”, etc. Sin mencionar el hecho de que cuando te contratan te anotan en una categoría que difícilmente sea la que te corresponde y te compensen la diferencia con alguna”estratagema contable”.
No obstante, todos sabemos, todos callamos, y todos queremos trabajar. (SI, a pesar “de”).
Yo estoy al derecho (dado vuelta estás vos)

Lo dijo Luca y lo digo yo…
Casi toda la gente que respeto del Medio, ama a “La comunicación”, que no es lo mismo que la “Publicidad”, la comunicación es más amplia, tiene rubros más sanos y quizás menos glamorosos, claro.
Amar a la Publicidad como lo hacemos casi todos nosotros, es como estar enamorado de la mujer más ingrata. Lo sabemos y no lo podemos evitar, somos masoquistas.
No creo estar muy equivocado ni soy totalmente autorreferencial, muchas de estas cosas se dicen todos los días, en todas las agencias.

“Esto es una bomba de tiempo nena…”

Lo mismo que nos une hoy nos desintegra… canta Cerati
Tengo la sensación de que algo va a explotar, no creo que dé para mucho más.
Este año no fue bueno, Cannes no fue bien, hay mil razones macro y micro, pero la realidad es que los trabajos presentados no estaban “buenísimos” (palabra más, palabra menos dijo Maxi Itzkoff DGC de Del Campo en Reporte Publicidad) y yo agrego: seguimos presentando proyectos “casi fakes”, con muchísimo empeño en la preparación del caso, para ganar, claro y salir en un ranking y seguir vendiendo glamour y seguir haciendo negocios, porque los premios son dinero de eso no hay dudas, pero no es un dinero que va a ir directo a tu billetera, ni a la mía, no…
Acá hay gente muy talentosa, hay gente demasiado talentosa, pero en un “medio” que se está enfermando de “soberbia e ignorancia”. Todo lo que tiene de glamoroso tiene de precario.
Ninguno de los chicos que conozco, por amistad o en entrevistas, de agencias de toda magnitud, están particularmente “enfermos” de este mal que describo, no obstante la Publicidad como industria está mal y nosotros todos estamos adentro, conformándola entonces… Qué es lo que pasa?

China ataca a Kamchatka (Hasta que choque China con Africa)…

No soy un reaccionario, ni un iluminado, ni un mercenario, ni un fundamentalista, podés contratarme tranquilo ;), al contrario, soy un soldado experimentado que si labura en tu proyecto lo saca adelante, con creatividad y en las condiciones que sea, pero claro quizás lo conveniente en estos tiempos sea tener unos colimbas que “saluden a lo que se mueva y pinten a lo que esté quieto”. La noticia es que en un medio tan hostil, van a terminar todos cagados a tiros. Dense cuenta que están peleando solo “con y para” los Generales, que los rodean de 200 colimbas a los cuales no entrenan, haciendo una tarea más administrativa y de trinchera total que otra cosa, convirtiéndolos en mercenarios, porque esos sí que por dos monedas o zanahorias más brillantes se cambian de bando en cuanto puedan.

El tiempo es veloz…

El paso del tiempo o la edad no te saca del mercado por pérdida de frescura, la experiencia es un activo siempre valioso, y como dicen por ahí, no existe tal cosa como una “brecha generacional” lo que existe son viejos (o jóvenes) pelotudos.
La experiencia no es solo oficio para resolver la tarea cotidiana, es entre otras cosas, tener acumulado en el lomo un montón de situaciones incómodas por las que no se quiere (en lo posible) volver a transitar y personajes icónicos e infumables con los que no quiere volver a trabajar: Excusas ridículas y perversas, acomplejados “pitos chicos” que quieren ser grandes, denostándolos sin conocer el juego, iluminados por el batacazo de un par de metales que se las saben todas, lobbistas crónicos, fundamentalistas del ROI que hasta hace diez minutos se reían de internet y ahora son los abanderados sin memoria ni humildad para reconocer la sorna con la que trataban a toda la digitalidad. Los que se babearon viendo el reel de David Droga en el que no mostraba un solo comercial de TV a la vez que sentían un palo ingresándoles en el upite, maltrato por el maltrato mismo, como ostentación de poder, resignar vida a cambio de ingratitud.
Muchos de los que tienen unos cuantos años de trayectoria, tienen muy claro que volver a pasar por determinados lugares tiene un precio, un sueldo que hoy no se puede pagar. (aunque el top Forry diga lo contrario).
Otra vez, dejo afuera d esta lista un poco ácida a muchas personas, que creen que se puedn hacer las cosas de otra manera pero que están presas (como lo estamos casi todos) d todas sas reglas no escritas que marcan el rumbo de esta profesión.


Polaroid(s) de locura ordinaria:

Leer el job description de lo que se necesita en una agencia publicado en un aviso de búsqueda, confrontado con el sueldo ofrecido, fuera de cualquier escala salarial, después de que quizás justo ese día viste en un medio una nota al CEO o al DGC de esa misma agencia decir que les vá bárbaro, saber que por esa plata que te ofrecen vas a tener que hacer 4 veces más de lo que te están contando… es, un poco fuerte, no?
Las caras de circunstancia, el tono conspicuo, el gesto adusto para transmitir simplemente esto: La actividad más glamorosa del mundo paga mal (por lo menos en Argentina), ya lo dijo el enorme David Ogilvy: si pagás con maníes tendrás monos.
Ahora bien, si el sector está en crisis, en un país en crisis, dentro de un mundo complicado, es muy entendible. De lo que no hay necesidad es de ser incoherente, de mostrar lo que no se es, de ostentar sin sentido, de frivolizar cosas que son serias.
Si ya estás en la azotea, salta…

Cantaba Palo Pandolfo en uno de sus pasajes más oscuros pero en una canción brillante…
Y lo digo frente al abismo del futuro, habiendo trabajado mucho, habiendo estudiado un montón, habiendo formado una familia, comprado una casa, tenido amigos, viajado un poco.
Lo digo desde cierto desencanto con la profesión publicitaria, como dije, me siento enamorado y en una relación enfermiza con una mujer ingrata a la que no puedo (y creo no querer) dejar.
Voy a volver a trabajar en una Agencia (espero con ansias), en la medida en que me siente a dialogar con alguien coherente con un proyecto coherente.

Por si no quedó claro, no estoy hablando de dinero, estoy hablando de valores.

Y si las Agencias no son el lugar, habrá otros…

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