El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos.

Estar solo en una ciudad que no es la tuya provoca obviamente esa sensación de ser un ente extraño injertado en un cuerpo ajeno.

Mi sensación está aumentada por estar sin celular, no tengo cobertura, así que solo los uso como cámaras de foto.

Hace años que no me siento así, y esta sensación se agiganta porque todos a mí alrededor, aquí en San Pablo, están pegados a sus teléfonos móviles tanto o más que en Bs.As.

Brasil tiene eso de que todo parece más grande, todos tienen smartphones y si no hablan están chequeando cosas en Redes Sociales o jugando a cosas, por la calle, en los ascensores de edificios corporativos, en el hotel, en todos lados. Yo soy un bicho muy raro, pero no es ni mi pelo, ni mis lentes, ni mi idioma, simplemente no tengo celular.

Extrañamente, la tecnología es un tema instalado en la vida de todos nosotros, no porque estemos hablando explícitamente de ella, si no porque vivimos a través de ella y, de nuevo, estar sin celular en San Pablo es como estar en ojotas en una fiesta de etiqueta.

Estuve dos días hablando explícitamente de tecnología, estando en ojotas, mejor dicho estuve escuchando a gente que hace, trabaja y vive de, en, por y para la tecnología, pero claro, llega un momento en que todos los temas se van conectando y aparecen nodos que juntan links y cosas que parecen diametralmente opuestas se juntan. Adoro cuando pasa eso.

Una de las primeras ideas que me rompió la cabeza cuando me metí en publicidad y en diseño fue en realidad una idea más de planning (sucede que en esa época no existía  dicha posición).

El profesor preguntó: Qué vende Kodak?

A lo que todos respondieron:  Máquinas de fotos!!!, No dijo el tipo, vende recuerdos…

y volvió a preguntar: Qué vende Revlon? Cosméticos dijeron todos y el tipo dijo no, vende juventud eterna. Plop.

Esto dicho así, hoy parece una obviedad grande como el Maracaná, pero a mí me hizo entender todo desde ese día en adelante, esa cosa retorcida por debajo de lo obvio fue lo que me atrapó.

Bien (y empezando a linkear en un nodo) resulta que desde que mi vida profesional, (y la no profesional) es modificada por el cambio de paradigma comunicacional, sin darme cuenta noto que dos mundos culturalmente opuestos coexisten y son dependientes el uno del otro.

Crecimos con la idea de que la tecnología es fría, para personas frías, creamos o nos transmitieron un estereotipo. Como contrapartida la sensibilidad, la EMOCION, son valores “humanos”. La idea más estereotipada aún: Máquinas versus Hombres.

El tema es que la EMOCION hoy se provoca cuanto más tecnología está puesta al servicio de provocarla, y esta es mi epifanía, esta es la revelación que tuve estos días.

Alguna vez dije, que soy tan digital porque fui (soy) tan análogo.

Los músicos que más admiro, por lo gral. Están en la búsqueda de instrumentos y equipos vintage, un ejemplo es The Edge de U2 tiene guitarras y equipos muy viejos por que busca un sonido orgánico, pero a la vez procesa su señal con mil aparatos para expandirlo y paralelamente, pero en concordancia, U2 usa cuanta parafernalia pueda comprar para hacer shows deslumbrantes y todo para qué? Desde el sonido de la guitarra, hasta la puesta en escena buscan provocar EMOCION, todo hoy pasa por vivir una experiencia lo más memorable posible.

Todos los que venden algo saben que la única manera de hacerlo es a través de la experiencia de usuario, por ende de la EMOCION.

El famoso Storytelling que tan bien desarrolló la publicidad en TV, ahora tiene que ir necesariamente a cada acción que se encare en Internet, obvio para nosotros que desgraciadamente no somos “todo el mundo”.

En síntesis:

La tecnología se desarrolla para hacernos la vida mejor (salvo en el caso de armamentos, métodos para procesar metanfetaminas, etc.).

La expresión “tener una vida mejor” se resume en, vivir más felices, y no necesariamente esa frase romántica que reza “Desconectarse para conectar” es cierta. La gente vive conectada, amplifica sus ganas de mostrarse y estar en contacto, se expresa y redefine su propia identidad a través de sus gadgets, sus televisores, etc. etc.

La gente en gral. No sabe ni cómo funcionan, ni cómo ni de qué están hechos sus celulares, ni sus tablets, lo único que quieren es conectarse, vivir alguna emoción a través de ellos, con sus contactos, con sus amigos, con sus marcas, con sus apps, y de ninguna manera eso los (nos) convierte en autistas.

Rompamos ese fucking estereotipo. Si no se más sobre aparatitos es en mi caso particular porque soy medio ignorante: no porque diga, no quiero ser un nerd o un geek, como pose “humanista”. Bullshit, la emoción es lo que nos mueve. Por TV o por una tablet.

La Raza Humana como especie, quizás haya involucionado, de hecho creo que quizás el hombre de hoy sea mil veces más ruin que el hombre de las cavernas, pero si hay algo que podemos asegurar es que hemos avanzado en un sentido cientificista, está en nuestra naturaleza, de encender el fuego con dos palitos, a la luna y a Google Earth por poner una caprichosa línea de avances, hemos hecho mucho. Por eso…

CUANTA MAS TECNOLOGIA DESARROLLAMOS, MAS HUMANOS SOMOS.

 

468 ad